Acompañar los cambios hormonales con criterio médico.
La terapia de reemplazo hormonal en MARISA MICÓ se aborda desde una valoración médica individualizada, teniendo en cuenta la historia clínica, los síntomas y el momento vital de cada persona.
No se trata de medicalizar procesos naturales, sino de acompañar cuando los cambios hormonales afectan al bienestar y la calidad de vida.
Enfoque
Los cambios hormonales forman parte de distintas etapas vitales.
Cuando estos cambios generan síntomas persistentes o limitantes, la terapia hormonal puede ser una opción médica a valorar.
Nuestro enfoque se basa en:
- Diagnóstico clínico riguroso
- Indicación responsable y personalizada
- Seguimiento médico continuado
¿Cuándo puede estar indicada?
La terapia de reemplazo hormonal puede valorarse cuando aparecen síntomas asociados a desequilibrios hormonales, como:
- Alteraciones del sueño
- Cambios en el estado de ánimo
- Cansancio persistente
- Sofocos u otros síntomas vasomotores
- Cambios corporales o metabólicos
- Disminución del bienestar general
La indicación depende siempre de una valoración médica completa.
¿Cómo trabajamos?
El abordaje hormonal sigue un proceso médico estructurado:
Valoración médica integral
Estudio clínico, antecedentes, síntomas y, cuando procede, pruebas complementarias.
Plan terapéutico personalizado
Valoramos si la terapia hormonal está indicada, qué tipo de tratamiento es el más adecuado y cómo implementarlo de forma segura.
Seguimiento y ajustes
La terapia requiere control médico periódico para valorar evolución, eficacia y tolerancia.
Etapas vitales que podemos acompañar
La terapia hormonal puede formar parte del abordaje médico en:
- Menopausia
- Perimenopausia
- Postmenopausia
- Andropausia
- Déficits hormonales específicos diagnosticados
Coordinación con otras especialidades
Cuando es necesario, la terapia hormonal se coordina con:
- Medicina Estética
- Dermatología
- Otras especialidades médicas del equipo
Para ofrecer un cuidado integral y coherente.
Los cambios hormonales no se viven igual en todas las personas.
Escucharlos y abordarlos con criterio médico marca la diferencia.

